Psicología del Trading

El trading se fundamenta en la psicología. Es una parte muy importante a la hora de tradear, debido a que es la que nos impulsa a hacer o no hacer movimientos u operaciones. Si bien es cierto, todos los traders tienes acceso a las mismas noticias, ven los mismos precios, analizan los mismos gráficos, en cambio no todos actúan igual, esto se debe, en parte, a la psicología. Debemos tener en cuenta lo siguiente:

Emociones

No debemos dejarnos llevar por las emociones a la hora de realizar una operación, sino que tenemos que ser más racionales y pensar bien antes de actuar por impulsos emocionales. Debemos seguir la estrategia planificada a conciencia.

Entre las emociones más influyentes en el trading encontramos:

Miedo:

Esta es la emoción culpable de que cerremos operaciones antes de tiempo, sobre todo si nos encontramos en posiciones ganadoras. Debido al miedo de que el mercado se dé la vuelta y empecemos a perder, cerramos la operación aún a sabiendas de que tenemos muchas probabilidades de seguir ganando.

Codicia:

Esta emoción entra en juego tras realizar varias operaciones ganadoras. La expresión “el dinero llama al dinero” lo explica todo. Cuando más dinero ganamos, más queremos. No debemos dejarnos influir por la codicia porque nos puede cegar y hacernos cometer errores, o locuras incluso, con los que perdamos todo.

Estrés:

Nos agobiamos si estamos en una mala racha con posiciones perdedoras constantes. Esto nos genera estrés. Está emoción nos puede llegar a perjudicar incluso en la salud, al quitarnos el sueño pensando en cómo suplir las pérdidas. Debemos saber que no siempre se gana, por eso debemos tener una buena estrategia y confiar en ella en los peores momentos, pero el trading nunca debe quitarnos el sueño. “Mañana será otro día”.

Alegría:

La alegría nos invade tras una buena racha de posiciones ganadoras. Pero no solo las malas emociones nos pueden perjudicar. Por muy buena que sea la alegría, nos puede quitar la sonrisa en cuestión de minutos. Aunque estemos en una buena racha y nos creamos invencibles, debemos actuar con cabeza y no dejarnos llevar. Hay que saber cuando parar.

Enfado:

En el trading, cuando no conseguimos lo que queremos tras muchas operaciones, nos enfadamos. Este sentimiento afecta a la estrategia de trading que tengamos planificada, puede que desde hace años, porque tenemos la sensación de que la culpable de nuestras pérdidas es ella. Pero aun así no debemos cambiarla, si nos ha ido bien en la mayoría de ocasiones es que funciona y no por un mal día debemos dejar de utilizarla porque cabe la posibilidad de que la nueva estrategia que diseñemos nos haga perder más dinero.

Paciencia:

Aunque pensemos que la paciencia es buena, no debemos dejarnos invadir al 100% por ella. Un buen trader debe tener 50% paciencia y 50% impaciencia. Cuando abrimos una operación ganadora, es la paciencia la que debe actuar para decirnos que aún no es momento de cerrar la operación. Pero cuando estamos en una posición perdedora, es la impaciencia la que debe entrar en acción para indicarnos que es hora de cerrar la operación para no seguir obteniendo pérdidas.

Mantener la calma:

Es la mejor emoción que podemos tener en el momento de tradear. Si sabemos mantener la calma a la hora de operar no tendremos problema si el mercado se complica o se produce un giro inesperado. Si bien es cierto, para poder estar tranquilos mientras operamos debemos tener una buena estrategia y, por supuesto, un plan B, por si se produce un evento que dé la vuelta al mercado.

 

A la hora de operar es recomendable dejar todas esas emociones a un lado para que no interfieran en nuestras operaciones. No debemos estar influidos por ningún sentimiento porque una vez nos puede salir bien, pero no siempre.